Inflación en cadena

¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Pues por increíble que parezca si se habla de precios e IPC lo primero fue siempre la energía: gas, electricidad, combustibles, cereales… Inflación en cadena.
Inflación en cadena

¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Pues por increíble que parezca si se habla de precios e IPC lo primero fue siempre la energía: gas, electricidad, combustibles, cereales… Inflación en cadena.

Inflación en cadena
Inflación en cadena – Las claves del siglo XXI de La1 (4 de junio de 2022).

Ya no compensa ser agricultor. Siempre ha sido considerado un trabajo poco rentable. Mucho esfuerzo para poco beneficio y más con los precios y márgenes actuales. Quizá sea algo más vocacional que otra cosa. Por cierto, un romanticismo que no ha conseguido evaporar el calor. A pesar de que este año se recogerá un 20% menos de grano por las altas temperaturas de mayo lo pagarán casi al doble del precio actual Todo porque el del cereal es un mercado libre y su precio también. No solo es el que se establece en las lonjas, sino que además está relacionado con la cotización internacional del cereal que se ha disparado tras la invasión de Ucrania. Sí, hay una bolsa de la alimentación en la que las carteras de inversión especulan con los productos.

subida inflación cereales
Inflación en cadena – Las claves del siglo XXI de La1 (4 de junio de 2022).

Efecto en cadena porque la consecuencia de esta escasez de materia prima se traslada y se vive primero en la ganadería. Por cierto, ya está casi al borde del colapso en productos tan básicos como el huevo. En apenas 6 meses han subido hasta el 20%. A eso también hay que sumarle el incremento del cartón que ha aumentado hasta un 50%. Lo mismo pasa con la logística y el transporte. Fundamental en los costes de producción, sobre todo, con los precios de la gasolina y el diésel en máximos históricos. Eso sí, todos estos sobrecostes tardan en llegar al mercado, pero al final siempre acaban haciéndolo. Lo que significa que seguirán subiendo próximamente.

No solo es cosa de la energía, pero los altos precios de la electricidad y los combustibles están disparando los costes y la inflación. ¿Podrá la excepción ibérica contenerla?

Eso sí, el peso del huevo en la cesta de la compra es modesto si se compara con el de la energía. Solo hay que echarle un vistazo a la última factura de la calefacción. Tampoco para subir. Hasta el 35% en un año y la empresa que explota el gaseoducto por el que llega desde Argelia a Almería negoció el precio antes de la subida… y hoy lo vende mucho más caro. Algo que, como ha contado Jorge Morales de Labra en Las claves del siglo XXI de La1, no es otra cosa que un gran beneficio caído del cielo. Además, de un contrato del que han participado todos los españoles. De hecho, lo más curioso, es que cuando hay un problema con el mismo interviene directamente el gobierno.

Inflación en cadena
Inflación en cadena – Las claves del siglo XXI de La1 (4 de junio de 2022).

Todo suma, porque además el precio del gas marca el de la electricidad. Tal y como suena. Cosas del sistema marginalista, aunque tiene los días contados porque se limitará antes o después, aunque los mercados no lo tienen tan claro. Por eso los recibos no terminan de bajar. Mientras se sigue insistiendo en que la media se va a aplicar, sí o sí, y además a corto plazo y los mercados apuestan porque no se va a implantar haciendo subir los precios de nuevo. Electricidad, gas, combustibles, huevos o cereales son solo una pequeña muestra del aumento desbocado de precios. Y de una inflación que no se sufría en España desde 1986.

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