Preguntas frecuentes

¿Tienes dudas? Quizás encuentres aquí tus respuestas.

No. Sólo se perderán si das de baja todos los contratos vinculados a la misma.

Para calcular el importe a cargar en tu batería virtual, previamente debemos calcular el importe de la factura a la que corresponden los excedentes, pues solo el exceso sobre el límite legal es cargado en la batería. El saldo de tu batería virtual, por tanto, se actualizará cada vez que generemos una nueva factura.

Ten en cuenta que puede haber facturas en proceso de validación, que ya han sido generadas y, por tanto, se les ha aplicado la batería virtual; pero que aún no han sido emitidas a la espera de realizar ciertas comprobaciones. En unos días recibirás la nueva factura y podrás comprobar que el saldo cuadra perfectamente.

Sí, puedes dar de baja el servicio cuando quieras sin penalización. Eso sí, los descuentos y, en su caso, la carga de la batería virtual de los excedentes sobrantes sólo se aplicarán en las facturas generadas durante la vigencia del servicio, que puede ser distinta para cada punto de suministro. Además, si luego vuelves a darlo de alta se te aplicarán las tarifas vigentes en ese momento, no necesariamente iguales a las que tenías.

Sí. Siempre que mantengas la titularidad del contrato de suministro de electricidad.

Sí. Si contratas tu suministro con nosotros con el código de un amigo o éste contrata el suyo con tu código, te aplicaremos en primer lugar el descuento amigo y, posteriormente, el de la batería virtual.

Sí, siempre que hayas activado la batería virtual antes de la fecha de generación de la factura de abril. Pongamos, por ejemplo, que te das de alta el 1 de abril y que la factura la generamos el 2 de mayo. Tienes tiempo hasta el 1 de mayo para dar de alta el servicio de batería virtual y que éste se aplique a tus consumos y excedentes de abril.

Sí, pero tendrás una sola batería virtual para ambos. Se cargará con los excedentes no compensados de los dos contratos y se descargará igualmente sobre ambos contratos (y sobre otros, si tuvieras más). Ten en cuenta que cada titular sólo puede tener una batería virtual y vincular a ella todos los contratos que desee, tengan o no paneles solares.

Tras consultar en detalle con nuestros asesores jurídicos este novedoso servicio, hemos considerado que es la alternativa más compatible con la normativa fiscal actual. Hay precedentes en el sector eléctrico (tarifa de empleados) en los que Hacienda ha dejado muy claro que los descuentos con impacto en los impuestos tienen límite y que, por tanto, no es posible compensar la totalidad del impuesto eléctrico o del IVA devengados por el suministro de energía con el correspondiente a otros servicios (en nuestro caso, los excedentes por encima de los que corresponden a la compensación simplificada). No digamos ya llegar a tener impuestos negativos (esto es, a favor del cliente) que se darían si descargáramos la batería virtual antes de impuestos.

Para determinar el importe a cargar o descargar de tu batería virtual es necesario previamente generar tu factura para determinar si el valor de tus excedentes supera el importe de tu consumo y, por tanto, sobra dinero para cargar la batería; o si no lo alcanza y, por tanto, habiendo saldo en tu batería toca descargarla. En consecuencia, no verás movimientos en tu batería virtual hasta que no se genere la factura correspondiente.

Antes de emitir las facturas, pasamos un proceso de validación que trata de anticiparse a tus reclamaciones. En ocasiones, estas validaciones derivan en reclamaciones a la distribuidora por discrepancias en las lecturas o en las facturas que pueden llevar semanas en resolverse.

En estos casos es posible que encuentres movimientos en tu batería virtual no asociados a una factura concreta con su número correspondiente, sino a una factura «en generación». No te inquietes, hasta que la factura no esté correctamente emitida estos movimientos no serán firmes. Puedes considerarlos provisionales a la espera de que se pasen las validaciones correspondientes. Si finalmente no se pasan y es necesario rehacer la factura, desharemos los movimientos y aplicaremos los que corresponda con la nueva factura ya correctamente emitida.

Antes de emitir las facturas, pasamos un proceso de validación que trata de anticiparse a tus reclamaciones. En ocasiones, estas validaciones derivan en reclamaciones a la distribuidora por discrepancias en las lecturas o en las facturas que pueden llevar semanas en resolverse.

No. En la batería virtual almacenamos el valor económico (€) de los excedentes no compensados.

Para poder poner en valor tus excedentes y poder venderlos, debemos prever (lo hacemos nosotros, nunca los clientes) con detalle horario su cuantía, lo que supone hacer una previsión, tanto de tu consumo, como de la producción de tus paneles, en la que siempre se producen desviaciones, que están penalizadas y que cubrimos con este concepto.

No. Los descuentos se aplicarán siempre sobre las facturas de los contratos vinculados en riguroso orden cronológico de generación de las mismas.

La comisión de gestión por la batería virtual se aplica sobre todas las facturas de suministro generadas desde la fecha de activación del servicio en el contrato correspondiente con independencia del periodo de energía al que correspondan. Los días a considerar para su cálculo coinciden con los del término fijo (potencia) de la factura.

NO, para poder contratar la batería virtual tienes que tener primero el contrato activo con Próxima Energía además de la compensación de excedentes.

Sí, siempre y cuando todos los suministros estén a nombre del mismo titular, deben estar todos con Próxima Energía y, además tienes que activar la batería virtual en cada uno de ellos a través del área de clientes.

Una vez que te confirmemos que te estamos suministrando y tengas la compensación de excedentes activa, en tu área de clientes te aparecerá la opción para solicitar la activación.

Desde tu área de cliente, entrando con tus claves. Una vez solicites la activación de la batería, te llegará un correo con el contrato para firmarlo.

Se ha aplicado el cargo de la batería virtual en tu factura correspondiente al periodo del mes anterior al alta, porque se aplica en función de la fecha de emisión de la factura. Además, te estas beneficiando del saldo anterior al alta.

Esta información puedes encontrarla en nuestra web –> condiciones de la batería –> preguntas frecuentes, aparece la información correspondiente al cobro de la comisión de la batería virtual.

No, tienes que activarla desde tu área de clientes una vez tengas el autoconsumo activado.

 

Si se dan las condiciones, verás la carga en la BV reflejada, en la siguiente factura que se emita (independientemente del periodo de facturación).

Desde que se ha contratado el suministro en la web, se ha enviado el usuario y contraseña por medio de correo electrónico para acceder al área de clientes. Una vez el autoconsumo está activo, aparecerá el tutorial para la activación de la batería virtual.

No. Lo que guardamos en la BV son los kW que no llegaste a compensar en tu factura y vuelcan a la red, eso sí, los guardamos en euros.

Si das de BAJA la batería virtual de tu contrato principal desde tu área de clientes y firmas el contrato, todo el saldo que tuvieses en tu “hucha” se pierde automáticamente y en todas las facturas con fecha de emisión posterior a la baja, ya no tendrán el descuento del saldo ni el cargo por la comisión de la batería.

Al dar de baja el contrato que “alimenta la hucha”, los demás contratos vinculados, pasan a la misma situación que el primer contrato.

Si, siempre y cuando NO hayas dado de baja el anexo de la BV desde tu área de clientes.

Nuestra oferta es, en realidad, muy similar a una central de compras. Trasladamos a nuestros clientes íntegramente lo que nos cuesta comprar su energía (mercado más Boletín Oficial del Estado). La factura es, en consecuencia, algo más compleja; pero la transparencia es total.

Las referencias de precios que utilizamos son, además, públicas, de modo que el consumidor siempre puede comprobar que nuestros costes son exactamente los que le hemos facturado.

Sobre nuestros costes de aprovisionamiento sumamos un cargo de gestión de 2,9 € al mes para los consumidores domésticos de menos de 10 kW de potencia contratada, de 0,005€ por kWh consumido para los de potencia superior.
Las comisiones anteriores son antes de IVA y para consumidores acogidos a la facturación electrónica.

Se trata, pues, de un servicio de gestión en el que trasladamos a todos nuestros clientes el mejor precio posible (lo que nos cuesta comprar la energía y suministrarla al consumidor final) y cobramos por ello un cargo de gestión.

El cargo de gestión NO es directamente nuestro beneficio.

Con él hacemos frente a los gastos financieros ocasionados por las importantes garantías que se nos requieren para poder comprar energía en los mercados mayoristas y asumimos las penalizaciones que se nos imputan en éstos debido a las diferencias entre la energía que compramos cada día (hora a hora, con un día de antelación) y lo que realmente consumen nuestros clientes. También atendemos nuestras nóminas, pagamos los gastos generales de oficina, los de informática, seguros… El resto es, finalmente, nuestro beneficio empresarial.

El margen de algunos comercializadores depende del consumo; el de otros, de la potencia contratada. En cualquiera de los casos, el comercializador tiene un incentivo a que el consumidor derroche energía o tenga una potencia contratada muy superior a la que necesita.

Ambos incentivos no nos parecen razonables, por lo que nuestro servicio es completamente independiente tanto del consumo como de la potencia contratada por nuestros clientes. Todo ello salvo que la potencia sea superior a 10 kW, en cuyo caso nuestros costes financieros dependen del volumen de energía gestionada y, en consecuencia, el cargo es proporcional a ésta.

Sencillamente ser titular de un suministro de electricidad dentro del territorio español peninsular. Si no eres el titular pero tienes derecho a ello, por tener un contrato de alquiler o de compra de la vivienda o empresa, envíanoslos y te tramitamos el cambio sin coste alguno.

No. La única diferente es que, si lo tienes, te facturaremos en función de tu consumo real por horas, por lo que si concentras éste en las horas más baratas, pagarás menos. De no tenerlo, te aplicaremos un perfil calculado por Red Eléctrica que distribuye tu consumo total entre horas de forma estándar. En este segundo caso, por tanto, no pagarás menos si pones la lavadora a la hora más barata.

Todos los comercializadores de electricidad nos enfrentamos esencialmente a los mismos costes: unos, fijados directamente en el Boletín Oficial del Estado y otros, en un mercado mayorista donde se negocia la inmensa mayoría de la energía eléctrica del país y que tiene un precio distinto en cada hora del año.

Sobre éstos, el margen bruto de comercialización, esto es, lo que le queda a la compañía que factura al consumidor, es muy pequeño, del orden del 3% del total de la factura de un consumidor doméstico medio. Siempre, claro que los precios no sean abusivos.

Cuanto una empresa te ofrece un precio fijo, sobre los conceptos anteriores incorpora el precio de un seguro que cubra las posibles variaciones del mercado respecto de sus previsiones. Año tras año, la Comisión Nacional de Mercados y Competencia viene informando en sus informes sobre las ofertas de electricidad que los precios fijos salen al final más caros que los variables.

Desde el año 2014, el precio oficial de venta de energía eléctrica, denominado Precio Voluntario del Pequeño Consumidor (PVPC) se calcula como una suma de costes a la que se añade un margen fijado en el Boletín Oficial del Estado. Como los costes de compra de electricidad dependen del precio marcado hora a hora por los mercados mayoristas, su precio no es fijo, sino que varía con las horas. El PVPC está restringido a pequeños consumidores (10 kW) y es sistemáticamente recurrido en los tribunales por las eléctricas tradicionales, las únicas autorizadas a su aplicación, por considerar que su margen en insuficiente.

El precio de nuestra tarifa cristalina es muy similar al del PVPC, pero, a diferencia de éste, la nuestra se aplica a todos los consumidores. Nuestro margen, además, es fijo para aquéllos que tienen menos de 10 kW de potencia contratada, mientras que en el PVPC depende tanto de la potencia como de la energía consumida. Además, el PVPC traslada al consumidor el coste medio de los errores de previsión del consumo de las comercializadoras (desvíos) aparte del margen, mientras que nosotros lo internalizamos en nuestro cargo de gestión. El PVPC, por el momento, no incorpora el coste de financiación del bono social, mientras que nosotros sí lo hacemos. Por último, el PVPC está sujeto a refacturaciones por las sentencias que frecuentemente las eléctricas van obteniendo a su favor en los tribunales (una de las pendientes, por ejemplo, es la que pide incorporar el coste del bono social), mientras que nuestros precios son fijos.

En cuanto al resto de condiciones de contratación, nuestra tarifa cristalina goza de los mayores estándares de protección al consumidor, más altos aún que los del PVPC, que en su vocación de tarifa “refugio” para proteger a consumidores con escasa capacidad de negociación con grandes eléctricas, incorpora, por ejemplo, la prohibición de establecer penalizaciones por permanencia o de incorporar servicios adicionales.

Además de que suelen salir mucho más caras, estamos totalmente en contra de las tarifas planas, esto es, de aquéllas en las que pagas todos los meses el mismo dinero con independencia de cuánta energía consumas y a qué hora lo hagas, dado que incentivan el derroche de energía. Las tarifas a precio fijo, por su parte, tienen la ventaja de saber de ante mano cuánto te va a costar cada kWh consumido, pero son sistemáticamente más caras que aquéllas, como nuestra Tarifa Cristalina, cuyo precio depende directamente de la evolución del mercado mayorista.

No obstante, aunque desde Próxima Energía sólo suministramos energía a precio variable, otra compañía de nuestro mismo grupo empresarial, A tu lado energía tiene tarifas a precio fijo muy competitivas, que recomendamos a quienes prefieren saber con antelación su precio

Ninguno. Como ofertamos directamente nuestro precio de compra no tenemos necesidad de crear tarifas artificialmente altas para luego hacer creer al consumidor que goza de un importante descuento.

Son frecuentes las denuncias de las asociaciones de consumidores sobre suculentos descuentos (del 20% o incluso superiores) que se ofertan a los consumidores y que finalmente resultan ser recargos sobre los precios ordinarios de mercado. El truco consiste, sencillamente, en fijar la tarifa base sobre la que se efectúa el descuento muy por encima –mucho más que el importe del descuento– del precio ordinario. Cuando el descuento desaparece el consumidor descubre que está pagando mucho más de lo normal y se siente engañado.

Es claro que con un margen bruto del 3% no es posible ofertar descuentos reales del 15 o del 20%, salvo que se pretenda compensar la pérdida con una ganancia futura, vía compromiso de permanencia o similar.

No. Nosotros no ofrecemos inútiles servicios de asistencia en el hogar o similares que otros exigen para poder acceder a los descuentos ficticios.

No creemos en las imposiciones. Nos gusta que nuestros clientes se sientan satisfechos de tenernos como suministrador de su energía.

Si algún cliente decide resolver anticipadamente el contrato y cambiar de suministrador no imponemos penalización alguna. Sencillamente esperamos a recibir la lectura de cierre efectuada por el distribuidor y damos por terminado el contrato, agradeciendo la confianza.

Sí. Hasta el año 2021 el precio de los certificados que acreditan la procedencia renovable de la energía era prácticamente nulo, por lo que no había gran diferencia entre los precios de la energía «verde» y la «gris». No obstante, la escasez relativa de certificados en toda Europa durante el año 2022 llevaron a multiplicar por seis su precio en un solo año, lo que ha llevado a que la energía renovable certificada pase a tener un precio superior a la que no lo está. A pesar de esa espectacular subida, el importe no suele ser muy relevante para el consumidor doméstico, dado que al precio medio de los certificados renovables del último trimestre de 2022 el incremento medio en el recibo de una familia es de menos de 2 € al mes.

No. Las comercializadoras que estamos certificadas como 100% renovables tenemos la obligación de comprar en términos anuales al menos los mismos certificados oficiales de garantía de origen renovable que la energía que hemos vendido a nuestros clientes durante el último año.

Si, por ejemplo, una comercializadora compra solo certificados de origen solar es imposible que satisfaga con esa energía el 100% del consumo de sus clientes, puesto que parte de él se produce necesariamente en las horas en las que no hace sol.

El sistema de certificación renovable en España, por tanto, tiene grandes deficiencias, pues el consumidor puede percibir que compra un producto que no coincide con lo que de forma natural interpretaba que significaba. No obstante, es lo mejor que tenemos y, en la medida en la que fomenta la inversión en energías renovables al darles un mayor valor, lo hemos adoptado.

Nuestro compromiso con un cambio de modelo energético basado en ahorro y renovables es incuestionable. Por ello, además de que toda la energía que comercializamos tiene certificado su origen renovable por la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), nuestra inversión directa en plantas solares fotovoltaicas es varias decenas de veces superior a nuestro margen bruto de comercialización. Hay otras comercializadoras «verdes» con fuertes inversiones en carbón, gas o nuclear. Nosotros solo invertimos en renovables.

La certificación renovable es, por tanto, a nuestro entender,  una condición mínima de contratación, cuyos defectos deben ser conocidos  por el consumidor para que sepa que dicha condición no basta por sí sola para acreditar el compromiso de su suministrador con la transición energética renovable.

No. Las comercializadoras que estamos certificadas como 100% renovables tenemos la obligación de comprar en términos anuales al menos los mismos certificados oficiales de garantía de origen renovable que la energía que hemos vendido a nuestros clientes durante el último año.

Si, por ejemplo, una comercializadora compra solo certificados de origen solar es imposible que satisfaga con esa energía el 100% del consumo de sus clientes, puesto que parte de él se produce necesariamente en las horas en las que no hace sol.

El sistema de certificación renovable en España, por tanto, tiene grandes deficiencias, pues el consumidor puede percibir que compra un producto que no coincide con lo que de forma natural interpretaba que significaba. No obstante, es lo mejor que tenemos y, en la medida en la que fomenta la inversión en energías renovables al darles un mayor valor, lo hemos adoptado.

Nuestro compromiso con un cambio de modelo energético basado en ahorro y renovables es incuestionable. Por ello, además de que toda la energía que comercializamos tiene certificado su origen renovable por la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), nuestra inversión directa en plantas solares fotovoltaicas es varias decenas de veces superior a nuestro margen bruto de comercialización. Hay otras comercializadoras «verdes» con fuertes inversiones en carbón, gas o nuclear. Nosotros solo invertimos en renovables.

La certificación renovable es, por tanto, a nuestro entender,  una condición mínima de contratación, cuyos defectos deben ser conocidos  por el consumidor para que sepa que dicha condición no basta por sí sola para acreditar el compromiso de su suministrador con la transición energética renovable.

Nuestras facturas se emiten en cuanto recibimos las lecturas de los contadores que nos facilita el distribuidor (el propietario de la red física que llega a cada punto de suministro). En el caso de los consumidores con contadores “inteligentes” conectados a los sistemas informáticos del distribuidor, éstas se suelen recibir mensualmente.

Una vez emitidas las facturas las ponemos al cobro mediante domiciliación bancaria a partir del tercer día. En caso de que puntualmente surja algún problema con el pago, extendemos el plazo de pago hasta un mes desde la fecha de emisión de la factura.

Muy sencillo. Con una factura de la luz a mano sólo necesitas tres minutos para rellenar desde esta misma web el formulario de alta. Inmediatamente nos pondremos a tramitar el cambio de suministrador que normalmente será efectivo en menos de 10 días y que conlleva automáticamente la baja con el anterior comercializador. Vigila, eso sí, que no tengas penalizaciones por permanencia. Nosotros no las aplicamos, pero otras compañías, sí.

Sin cortes de luz y sin necesidad de cambiar el contador te habrás cambiado de compañía y notarás la diferencia.

No. El cambio de suministrador eléctrico no requiere de intervención alguna en tu instalación, ni siquiera en tu contador, por lo que no existe riesgo alguno de interrupción del suministro por esta causa.

Aunque lleve el apellido de “natural”, el gas en un combustible fósil que debemos erradicar cuanto antes, por razones medioambientales y sociales. Por eso no vendemos gas. Si no tienes alternativa, te recomendamos que contrates la tarifa oficial (Tarifa de Último Recurso o TUR) con alguna de las Comercializadoras de Referencia obligadas a ofertarla. Si quieres apostar también por las renovables en tu climatización y agua caliente te recomendamos combinar la fotovoltaica con aerotermia, geotermia o biomasa, según los casos. Llámanos si tienes duda y te aconsejaremos.

El Código Universal de Punto de Suministro (CUPS) es el identificador único de tu punto de suministro. A modo de DNI actúa como referencia indispensable para el intercambio de información entre todas l

La tarifa de acceso es la modalidad de contratación del servicio de acceso a la red eléctrica. Es una tarifa que está fijada en el BOE, por lo que es igual en todo el territorio nacional e independiente del suministrador. Actualmente en el ámbito doméstico existen tres modalidades: la de un periodo, la de dos y la de tres. En todas ellas hay un término fijo (a facturar según la potencia que tengas contratada) y un término variable. Este último es el que varía entre las modalidades, pues puede tener un solo precio para todas las horas del año (técnicamente, tarifa 2.0A), dos (es lo que antes se denominaba tarifa nocturna y ahora discriminación horaria en dos periodos, 2.0DHA) o tres (discriminación horaria en tres periodos, 2.0HDS).

Nosotros siempre recomendamos a nuestros clientes la contratación de la discriminación horaria puesto que, aunque no cambien de hábitos de consumo, esta modalidad casi siempre sale más barata que la tarifa de un periodo. Típicamente se obtienen descuentos del orden del 10% en la factura sólo por hacer este cambio administrativo cuya tramitación cuesta menos de 11 €. Mucho más si posteriormente se concentra el consumo en las horas de precio valle, el más barato, actualmente 14 horas diarias (de 22 a 12h en invierno, una hora más en verano).

La discriminación horaria en tres periodos está pensada para la carga de coches eléctricos, dado que dispone de un periodo supervalle (de ahí la “S” de su nombre técnico, 2.0DHS), de seis horas diarias (de 1 a 7 de la mañana) en la que los costes de red se reducen prácticamente a cero para favorecer la carga de estos vehículos cuando menor uso se hace de la red.

El arbitraje de consumo es el sistema de resolución de conflictos recomendado por las asociaciones de consumidores, dado que facilita enormemente las reclamaciones sin que tengas que contratar abogados.

Simplemente acudes a la Junta Arbitral Nacional y formulas la reclamación que consideres oportuna. Unos árbitros designados por ésta la resolverán sin que quepa acudir a la justicia ordinaria por ninguna de las partes.

No olvides que, además, en Próxima Energía contamos con un número GRATUITO de atención al cliente y que facilitamos a través de nuestro portal web la interposición directa de reclamaciones.

Por el momento sólo suministramos energía en la península. La razón es que nuestra tarifa te traslada directamente nuestros costes y éstos son distintos en cada una de las islas (salvo las interconectadas entre sí, que tienen los mismos), en Ceuta y en Melilla, por lo que su aplicación en estos territorios conlleva importantes modificaciones en los sistemas de facturación y operación que aún no hemos acometido. Sentimos no poder llegar aún a estos territorios tan queridos.

La energía que se compra en el mercado mayorista es superior a la energía registrada en el contador. Esto es así porque la cantidad de energía generada en cada momento por las plantas de producción de energía eléctrica no coincide con la energía consumida. Es siempre menor que aquélla por dos motivos. En primer lugar, porque en “el camino” entre el punto de generación y el punto de consumo se producen pérdidas técnicas debido a que parte de la energía transportada se pierde en forma de calor.  En segundo lugar, están los fraudes: no toda la energía que se consume se factura, lo que da lugar a pérdidas denominadas eufemísticamente «no técnicas».

La normativa para los consumidores domésticos establece que al consumo medido por el contador se le añada un promedio de entre el 16 y el 19% en concepto de pérdidas. Hablamos en promedio porque cada hora de consumo se ve afectada por un coeficiente de pérdidas distinto que publica el operador del sistema en función de cuáles sean las centrales que produzcan energía y dónde estén situados los consumos de todo el sistema peninsular.

El peaje que pagamos por utilizar las redes, por el contrario, no está afectado por las pérdidas, sino que se factura en función de la energía registrada en el contador. La razón es que los peajes los fija el Gobierno para cubrir el coste de una serie de actividades reguladas del sistema eléctrico y su cálculo se hace a partir de la energía que se prevé facturar, que no incluye pérdida alguna.

Fieles a nuestro compromiso de transparencia, nosotros detallamos el coeficiente de pérdidas aplicado en cada hora a la energía registrada en el contador en el fichero anexo a cada factura que nuestros clientes pueden descargar de su zona privada de nuestra web.