
Precio de la luz y ola de calor: lo que cuesta sobrevivir al verano
El precio de la luz y ola de calor van de la mano este verano, con subidas en plena demanda de aire acondicionado y ventiladores, y un mayor impacto en la factura eléctrica.
El verano está en su punto álgido y la ola de calor no da respiro. Parece no tener fin y todavía se extenderá durante algunos días más. Así, las temperaturas extremas obligan a recurrir sin descanso al aire acondicionado y a los ventiladores, que se han convertido en aliados imprescindibles… y en una de las principales causas del incremento en la factura de la luz. No hay otra forma, pero su uso intensivo es inevitable para sobrellevar jornadas que superan con creces los 40 °C en algunas zonas, pero el impacto económico es cada vez más evidente.
Aunque agosto comenzó con un respiro en los precios, ese alivio ha durado poco. Este lunes, el coste de la electricidad ha dado un salto que asusta. Casi un 120 % más que el día anterior, pero tiene truco. Los fines de semana suelen ser mucho más baratos. De media, el MWh se pagará a 65,55 euros, lo que supone más de 35 euros por encima del domingo. Una subida que se notará especialmente en los hogares que dependen de la climatización para sobrevivir al calor extremo.
Lo que cuesta enfriar la casa
No hay una regla fija que sirva para todo el mundo. Depende de la tarifa que se tenga contratada. Con una variable, poner una hora el aire acondicionado en el momento adecuado puede costar tan solo 6 céntimos. Sin embargo, si se enciende en las horas más caras, como por la noche, el precio se multiplica hasta 30 céntimos por hora. Mientras con una fija, el coste medio se queda en torno a 15 céntimos, independientemente de la hora, aunque sin el ahorro que ofrecen las horas solares en la variable. Ante esta situación parece buena idea aprovecharlo con una tarifa variable durante las horas de más sol y calor y si se tiene fija… lo mejor es controlar el tiempo de uso para que no se dispare la factura.

Precio de la luz y ola de calor: lo que cuesta sobrevivir al verano – La hora de La1 de TVE (4 de agosto de 2024).
Aire acondicionado o ventilador: la eterna cuestión
Las ventas de ambos equipos están creciendo, pero el aire acondicionado sigue siendo el rey del verano. Según los vendedores, el precio sigue siendo el factor decisivo para muchos compradores, aunque cada vez más gente se fija también en el consumo. Los equipos modernos enfrían con un gasto mucho menor al que se tenía hace años, y algunos incluso pueden calentar en invierno con alta eficiencia.
Ahora bien, el ventilador sigue siendo mucho más barato. ¡Hasta 20 veces menos costoso que el aire acondicionado! La desventaja está en el confort, porque como todo el mundo sabe, el ventilador no enfría el aire, solo lo mueve, reduciendo la sensación térmica. En días de más de 40°C, su efecto es limitado; pero en zonas con calor moderado, puede ser una alternativa más que suficiente para sobrellevar el calor con un consumo mínimo.

Precio de la luz y ola de calor: lo que cuesta sobrevivir al verano – La hora de La1 de TVE (4 de agosto de 2024).
Uso inteligente para pagar menos
Sea cual sea el aparato, la clave está en el uso. Mantener la temperatura del aire acondicionado entre 24 °C y 26 °C, aislar bien la vivienda cerrando puertas y ventanas, y evitar encenderlo en horas punta puede marcar la diferencia. En el caso del ventilador, combinarlo con una buena ventilación nocturna y cortinas que bloqueen el sol ayuda a multiplicar su efectividad. La ola de calor no se puede parar, pero el golpe en la factura sí se puede suavizar. El secreto está en conocer la tarifa contratada, elegir las horas adecuadas y no perder de vista que, en verano, la eficiencia energética es tan importante como el confort.
4. Otros costes: Sobre los conceptos anteriores añadimos otros costes directos, como la aportación al fondo de eficiencia energética, la financiación del bono social, el coste de adquisición de los certificados de origen de la energía 100% renovable, la tasa del 1,5% sobre el coste de la energía consumida a precio de mercado y el alquiler del contador que nos factura la distribuidora correspondiente.