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El consumo eléctrico de los centros de datos: ¿hay suficiente energía para la IA?

Actualidad Energética, Factura de la luz, Jorge Morales, Renovables y autoconsumo

El consumo eléctrico de los centros de datos: ¿hay suficiente energía para la IA?

El consumo eléctrico de los centros de datos: ¿hay suficiente energía para la IA?

Los centros de datos consumen cada vez más electricidad y su crecimiento plantea nuevos retos para el sistema eléctrico español. La inteligencia artificial, las energías renovables y la capacidad de las redes están en el centro del debate.

Cada vez que se escribe una pregunta a una inteligencia artificial, ocurre algo que no se ve. En algún lugar, enormes procesadores trabajan para generar la respuesta. Necesitan electricidad, producen calor y requieren sistemas de refrigeración. La contestación aparece en segundos, pero detrás hay una infraestructura física que funciona día y noche. Y cuanto más se utiliza la IA, mayor es la necesidad de ampliar esa infraestructura. Son los centros de datos y también permiten ver series en streaming, guardar fotografías en la nube o realizar operaciones bancarias. Su crecimiento está atrayendo inversiones a España, pero plantea algunas dudas.

Por ejemplo, ¿hay suficiente capacidad eléctrica para alimentarlos? Las cifras muestran la dimensión del fenómeno. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los centros de datos consumieron alrededor de 485 teravatios hora (TWh) en el mundo durante 2025. En 2030 podrían alcanzar los 950 TWh, casi el doble. Aunque supondrían alrededor del 3% de la demanda mundial de electricidad, crecen mucho más rápido que el consumo total. Solo en 2025, su demanda aumentó un 17%. La inteligencia artificial explica buena parte de este impulso, aunque no es la única actividad que necesita servidores.

¿Por qué necesitan tanta energía los centros de datos?

Un centro de datos es, en esencia, un edificio que concentra miles de equipos informáticos. Estos servidores procesan y almacenan información constantemente. Para hacerlo necesitan electricidad, pero también equipos auxiliares que garanticen su funcionamiento. Uno de los mayores retos es la refrigeración. Los servidores generan calor mientras trabajan y deben mantenerse dentro de unas condiciones adecuadas. A ello se suman los sistemas de alimentación eléctrica, seguridad y respaldo para evitar interrupciones.

Además, no funcionan como una fábrica que puede detener parte de su actividad al terminar un turno. Muchos servicios digitales deben estar disponibles las 24 horas, los siete días de la semana. Aunque la carga de trabajo varíe, la necesidad de mantenerlos operativos limita su capacidad para adaptar el consumo a los momentos en los que la energía resulta más abundante.

España tiene un problema que no se resuelve solo produciendo más energía

España reúne condiciones que interesan a las empresas tecnológicas y las quiere atraer. Dispone de abundantes recursos solares y eólicos, buenas conexiones internacionales de telecomunicaciones y proyectos de inversión en distintas regiones. Pero producir mucha electricidad no equivale a tener capacidad para suministrarla en cualquier punto. En octubre de 2026, según Red Eléctrica, los centros de datos acumulaban 6.329 megavatios (MW) de capacidad de acceso concedida a la red de transporte. Representaban el 34,2% de toda la potencia asignada a nuevas demandas y suministros existentes.

jorge morales de labra

El consumo eléctrico de los centros de datos: ¿hay suficiente energía para la IA? – Extremadura Noticias de Canal Extremadura (27 de octubre de 2026).

Eso no significa que ya estuvieran consumiendo esa cantidad. De hecho, los proyectos clasificados como centros de datos todavía no figuraban en servicio en el mapa publicado. La cifra refleja, sobre todo, la magnitud de los proyectos que han conseguido acceso. Para hacer realidad esas instalaciones hacen falta líneas, subestaciones y capacidad disponible. Y deben conectarse sin comprometer el suministro de hogares y empresas. La saturación de la red eléctrica en España es por tanto, otro de los grandes obstáculos para conectar nuevos proyectos.

El reto de funcionar con renovables a cualquier hora

Eso sí, antes de que lleguen hay que solucionar varias cuestiones importantes. La principal es que la energía solar produce sobre todo a mediodía y desaparece por la noche. Esta diferencia también explica por qué el precio de la luz cambia tanto a lo largo del día. El viento, por su parte, no sopla siempre con la misma intensidad. ¿Cómo garantizar entonces que un centro de datos funcione con electricidad renovable durante toda la jornada? Esa cuestión está detrás del nuevo real decreto que prepara el Gobierno. El proyecto plantea que los grandes centros de datos, a partir de 10 MW, acrediten una cobertura renovable del 80% de su consumo en cada hora. No bastaría con contratar al cabo del año tanta energía verde como la consumida.

El consumo eléctrico de los centros de datos: ¿hay suficiente energía para la IA? - Extremadura Noticias de Canal Extremadura (27 de octubre de 2026).

El consumo eléctrico de los centros de datos: ¿hay suficiente energía para la IA? – Extremadura Noticias de Canal Extremadura (27 de octubre de 2026).

Después de recibir más de 600 alegaciones, el texto se ha flexibilizado. Contempla un periodo transitorio hasta 2031, bajo determinadas condiciones, y amplía de 18 a 36 meses la antigüedad permitida de determinadas instalaciones renovables vinculadas a los proyectos. El sector considera que garantizar ese porcentaje hora a hora sigue siendo demasiado exigente. El debate enfrenta dos necesidades: facilitar nuevas inversiones y lograr que su demanda vaya acompañada de suficiente generación limpia. La norma, por ahora, no está aprobada.

¿Pueden afectar a la factura de la luz?

No necesariamente, aunque tampoco son indiferentes para el sistema. Como demuestra la evolución del mercado eléctrico en septiembre de 2026, el precio de la electricidad depende de numerosos factores, no solo de cuánto se consume. Una demanda que crece deprisa puede exigir nuevas redes y generación adicional.Si esas inversiones no avanzan al mismo ritmo, pueden aparecer tensiones en determinados momentos o lugares. También hay oportunidades. El almacenamiento con baterías, una gestión más flexible de algunas tareas y el aprovechamiento de horas con abundante producción renovable pueden reducir el impacto.

A ello se añade el uso del agua en determinados sistemas de refrigeración y la posibilidad de recuperar el calor de los servidores para calentar otros edificios. La cuestión no es solo cuántos centros de datos quiere atraer España, sino dónde se instalan y cómo se alimentan. Porque cada pregunta a una inteligencia artificial parece ocurrir en una nube invisible, pero necesita una infraestructura muy real. Y esa infraestructura tendrá cada vez más peso en el futuro eléctrico del país.

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