
Cómo funciona el sistema eléctrico de Canarias y qué lo diferencia del resto de España
El sistema eléctrico de Canarias funciona en cinco redes aisladas y aún depende de combustibles fósiles. Claves de un modelo en plena transición. Almacenamiento e interconexiones marcan su futuro.
Lanzarote tiene sus volcanes. Fuerteventura, sus playas interminables. Tenerife presume de ser la cima de España en el Teide; La Palma de unos cielos que atraen a astrónomos de medio mundo; La Gomera de su bosque de laurisilva; y El Hierro de ese aire de último confín. Gran Canaria, con tanta variedad de paisajes, parece un continente en miniatura. Cada isla tiene su carácter, pero hay otra seña de identidad que no se ve desde ningún mirador… Y es la forma en la que producen o les llega la electricidad. Sol y viento no faltan en el archipiélago, y aun así casi ocho de cada diez kilovatios hora que se generan siguen procediendo de fuentes no renovables. La explicación está en una condición que marca todo su sistema eléctrico. Producir y distribuir energía en un conjunto de islas aisladas no se parece en nada a hacerlo en la Península.
Cuando se enciende la luz en una vivienda de Madrid, la electricidad puede venir de un parque eólico de Castilla y León, de una central nuclear o de una planta fotovoltaica situada a cientos de kilómetros. Todo forma parte de una extensa red interconectada que mueve energía entre regiones e incluso la intercambia con otros países. En Canarias, la historia es otra. La electricidad que se consume tiene que generarse en el propio archipiélago, porque no existe conexión con la red peninsular. Y ni siquiera las islas están todas enlazadas entre sí. Esa fragmentación geográfica explica buena parte de las diferencias a la hora de producir, transportar y gestionar la energía.
Cinco sistemas eléctricos para abastecer al archipiélago
Frente a la Península, que funciona como un gran sistema interconectado, Canarias cuenta con cinco sistemas independientes. Gran Canaria, La Palma y El Hierro tienen redes propias, mientras que Lanzarote y Fuerteventura comparten una interconexión. Desde 2026, Tenerife y La Gomera forman también un único sistema gracias a un cable submarino de 36 kilómetros, que permite compartir electricidad entre ambas islas, aprovechar mejor las renovables y reforzar la seguridad del suministro. Evidentemente, esta separación tiene un coste operativo. En la Península, si se produce una avería o falta generación en una zona, otras instalaciones pueden compensarla. En las islas, el apoyo exterior es mucho más limitado. Cada sistema necesita, por tanto, recursos suficientes para atender su propia demanda y reaccionar ante cualquier incidencia.
Origen de la generación eléctrica en Canarias
Hay un dato que lo dice todo… Las tecnologías empleadas son una de las grandes diferencias con el conjunto de España. Según los datos de Red Eléctrica de 2025, las renovables aportaron el 55,5 % de la generación española. En Canarias, pese a marcar un récord, se quedaron en el 20,9 %. El resto, cerca del 79 %, procede de fuentes no renovables: centrales de ciclo combinado, motores diésel y turbinas de gas y vapor que funcionan con combustibles fósiles. Solo los ciclos combinados generaron el 42,2 % de la electricidad canaria ese año.
El territorio también pesa. Los recursos solares y eólicos abundan, pero el espacio para grandes infraestructuras es limitado. A eso se suma el tamaño de las redes: al ser pequeñas, deben mantener un equilibrio constante entre lo que se produce y lo que se consume, y esa tarea se complica a medida que crece el peso de las fuentes que dependen del viento o del sol. Generar energía en estas condiciones tiene unos costes propios y ha dado lugar a una regulación específica. Una de sus consecuencias es que Canarias y la Península comparten una referencia diaria para ciertos cálculos, pero las horas más baratas para consumir no siempre coinciden. Así, hay diferencias entre el precio de la luz en Canarias y la Península.

Particularidades del sistema eléctrico de Canarias – Radio Insular de Fuerteventura (8 de octubre de 2026).
Innovación en el sistema eléctrico canario
Entre las dificultades, el archipiélago también alberga algunas de las experiencias más interesantes de integración renovable. Una de ellas está en El Hierro, donde la central hidroeólica de Gorona del Viento combina aerogeneradores con un sistema de almacenamiento hidráulico. Su funcionamiento es fácil de entender. Cuando los molinos producen más de lo necesario, el excedente sirve para bombear agua hasta un depósito elevado. Cuando el viento afloja, esa agua desciende y mueve unas turbinas que generan electricidad. Gracias a este sistema, la isla cubrió su demanda exclusivamente con renovables durante 1.049 horas en 2025. Eso no significa que funcione de forma permanente sin combustibles fósiles, pero sí que el almacenamiento puede reducir su uso de manera considerable.
El desafío de la interconexión y del almacenamiento de energía
Por tanto, el gran reto del archipiélago es aprovechar mejor sus recursos naturales sin poner en riesgo la estabilidad del suministro. Para lograrlo, las interconexiones entre islas y los sistemas de almacenamiento tendrán un papel clave. Uno de los proyectos más importantes es Salto de Chira, en Gran Canaria. Esta central de bombeo reversible usará dos embalses para guardar los excedentes de generación renovable y devolverlos a la red cuando haga falta. Tendrá una potencia de 200 MW y permitirá integrar más energía limpia.
Las condiciones naturales de Canarias favorecen un modelo menos dependiente de los combustibles fósiles. Pero la transición exige soluciones pensadas para un territorio fragmentado, con redes pequeñas y aisladas. Porque en una isla no basta con aprovechar el sol o el viento… También hay que asegurar que la electricidad esté disponible a cualquier hora.

4. Otros costes: Sobre los conceptos anteriores añadimos otros costes directos, como la aportación al fondo de eficiencia energética, la financiación del bono social, el coste de adquisición de los certificados de origen de la energía 100% renovable, la tasa del 1,5% sobre el coste de la energía consumida a precio de mercado y el alquiler del contador que nos factura la distribuidora correspondiente.