Blog

INICIO

BLOG

10 datos que explican por qué teletrabajar ahorra energía

Ahorro de energía, Factura de la luz, Jorge Morales, Movilidad

10 datos que explican por qué teletrabajar ahorra energía

¿Teletrabajar ahorra energía en todos los casos?

Teletrabajar ahorra energía al reducir desplazamientos, pero también aumenta el consumo en casa. Climatización, distancia y transporte marcan la diferencia. Diez datos ayudan a entender cuándo compensa.

Son las ocho de la mañana y en la autovía los coches avanzan a paso de tortuga, casi todos con una sola persona al volante. A pocos kilómetros, en un salón cualquiera, alguien se sirve un café, abre el portátil y ya está en la oficina. Sin atasco y sin gasolina. Pero la jornada no sale gratis: ocho horas de ordenador y, según la estación, calefacción o aire acondicionado funcionando en una casa que de otro modo estaría vacía. El balance energético de quedarse en casa no es tan evidente como parece, y diez datos ayudan a verlo con claridad.

Teletrabajar ya no es el recurso excepcional que hubo que improvisar durante la pandemia. En 2025, el 14,8% de los ocupados españoles de entre 16 y 74 años había trabajado desde casa la semana anterior, según el INE. Entre quienes tienen la posibilidad de hacerlo, la cifra sube al 47,7%, con una media de 2,9 días semanales. Suele hablarse de conciliación, productividad o flexibilidad, pero esta modalidad tiene otra cara menos visible como la energía. Jorge Morales de Labra, la ha señalado como una vía de ahorro al recortar los viajes diarios en el programa ¿Lo hablamos? de Antena 3TV. Hay números que permiten comprobar hasta dónde llega esa idea.

Las cifras del ahorro energético del teletrabajo

El transporte supone el 40% de la energía que se consume en España

La movilidad de personas y mercancías concentra alrededor del 40 % del consumo energético nacional, y solo los turismos suponen cerca del 15 % de toda la energía final. Con esa base, cualquier cambio que saque trayectos cotidianos de la carretera tiene un peso considerable,

Más de 40 millones de viajes diarios son por trabajo

El empleo es uno de los grandes motivos para ponerse en marcha cada mañana. El IDAE cifra en más de 40 millones los desplazamientos laborales diarios, y alrededor del 60 % se hacen en coche. Más del 60% de esos vehículos llevan a una sola persona, y cada trabajador dedica de media unos 60 minutos al día a esos pequeños viajes.

El coste de quedarse en casa trabajando tampoco es cero

El viaje desaparece, pero una parte del gasto se traslada a la vivienda. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que una jornada de teletrabajo eleva entre un 7% y un 23% el consumo doméstico respecto a un día en la oficina. La horquilla es amplia porque depende del clima, del tipo de casa, de la calefacción/refrigeración y de la eficiencia de los equipos.

El reparto del consumo eléctrico durante el teletrabajo

Ocho horas de portátil, monitor, router y alguna luz suman, pero la climatización juega en otra liga. En 2024, el 61,5% de la energía que usaron los hogares de la UE se fue en calefacción. Mientras la iluminación y todos los aparatos eléctricos juntos se quedaron en el 14,8 %. Calentar una casa que estaría vacía influye en el balance mucho más que encender un portátil.

El aire acondicionado gana peso cada verano

También sucede lo contrario en verano. La energía que los hogares europeos destinaron a refrigerarse se duplicó entre 2018 y 2024, al pasar de 40.500 a 80.400 terajulios. España fue el segundo país de la UE con mayor gasto en refrigeración doméstica en términos absolutos, solo por detrás de Italia. Teletrabajar en enero no es lo mismo que hacerlo en plena ola de calor.

Aparcar el coche rinde más que saltarse el metro

El medio de transporte importa. Según los factores del IDAE, el gasto energético por pasajero y kilómetro de un coche convencional supera con creces el del transporte colectivo. El ahorro potencial es, así, mucho mayor para quien deja el coche en el garaje cada mañana que para quien hace un trayecto corto en metro, Cercanías o autobús.

La distancia también inclina la balanza

La AIE ha puesto cifras a esa frontera. En la UE, para quien suele ir en coche, por debajo de unos tres kilómetros por trayecto el gasto extra de la vivienda puede anular lo ahorrado en el viaje. A medida que aumenta la distancia, la balanza se decanta con más claridad hacia el teletrabajo.

Una oficina medio vacía sigue gastando

Que parte de la plantilla trabaje desde casa no hace que el edificio deje de consumir: siguen en marcha la iluminación, la ventilación, la climatización, los servidores y otros sistemas. La AIE advierte de que los edificios comerciales continúan gastando energía, aunque baje su ocupación. El ahorro crece cuando la empresa adapta de verdad el funcionamiento del espacio.

Ponerse de acuerdo en el día de teletrabajo también cuenta

Un estudio de 2026 siguió durante tres años la electricidad que gastó una oficina de Cagliari, en Italia. El teletrabajo sin coordinar se asoció con un consumo normalizado un 29% inferior al de un escenario sin trabajo remoto. Cuando la plantilla concentraba esa jornada en un mismo día, la cifra bajaba aún más: los viernes coordinados llegaron a registrar un 37,3 % menos que los viernes con teletrabajo sin sincronizar. Se trata de un edificio concreto y el porcentaje no puede extrapolarse a cualquier oficina, pero ilustra la importancia de poder recortar de verdad los servicios del inmueble.

A escala global, el viaje pesa más que el gasto extra de casa

La AIE hizo también el ejercicio a nivel mundial. Si todas las personas que pueden teletrabajar lo hicieran un día por semana, la energía ahorrada al evitar desplazamientos sería unas cuatro veces superior al aumento del consumo en los hogares. Descontado ese gasto adicional, el ahorro neto rondaría los 8,5 millones de toneladas equivalentes de petróleo al año.

El teletrabajo puede ahorrar energía, pero no a todos por igual

Los datos indican que el ahorro existe y, en muchos casos, es notable, aunque no hay una cifra válida para todo el mundo. No es lo mismo sacar cada mañana un coche del garaje que evitar tres paradas de metro. Tampoco es igual trabajar en una vivienda ya climatizada que encender la calefacción ocho horas solo por quedarse en casa. Con las empresas ocurre algo parecido. Una oficina con menos gente no ahorra de forma automática si sigue funcionando igual. Cuando los días se coordinan y los edificios se adaptan a una menor ocupación, el potencial aumenta. El teletrabajo también puede sumarse a la eficiencia energética. Todo depende de qué viaje se evita, de cuánta energía extra se gasta en casa y de lo que ocurre mientras tanto en la oficina.

Últimos artículos

El mercado eléctrico en octubre de 2026

Octubre ha vuelto a ser el mes con la electricidad más cara del año en el mercado. La buena noticia: volvió el viento y los embalses siguen muy por encima de lo habitual. Te lo contamos sin tecnicismos: qué ha pasado, por qué y qué puede significar para ti.